lunes, 10 de agosto de 2009

Desde la cuna, hasta la tumba.

El no poder tocarte, ni besarte, ni atreverme a verte a los ojos,
eres tan pura, tan santa y tan benigna,
que el solo tocarte seria traer todo mal a mis pies
y a los pies de la humanidad.
Pero, ¿Que tan malo puede ser el amor?
que no puedes vivirlo, que el hecho de pensar en el
provoca tu mismo repudio hacia ti mismo.
¿Que pasaría, si por solo una noche, pudiéramos ser uno?

Después de tanto tiempo, no pensé que me llegaría a importar,
el saber que no podríamos volver a lo del ayer.
Que hoy vengan estos recuerdos, que me atormentan, pero a la vez me vuelven a la vida.
Me satisface saber que por lo menos algún día llegamos a ser lo que fuimos.

Verte, todo lo que quiero es volver a verte,
¿Es eso pedir demasiado?
No olvidare todas las promesas que hicimos
desde la cuna hasta la tumba.
Palabras que fácilmente se las lleva el viento,
frases eternas que pensé que no dañarían a ninguno de los dos.
¿Pero en que estaba pensando?
Soy el único responsable de lo que nos paso,
el único ser que te puede amar realmente en este mundo
y el único que te hace sufrir sin remordimiento.

No olvidare tus palabras aquella noche en que te fuiste,
desapareciste, llevándote y dejándolo todo.
Resulta menos dañino para mi, pensar en como te mirabas esa noche,
que pensar en las palabras que salían de tu dulce boca.
Vestías de blanco, un hermoso vestido blanco, son zapatillas altas,
y tu hermoso cabello suelto, desafiando a todo ángel a colgarse de el,
y tus gloriosos labios rosas teñidos por naturaleza que hacen que nade en lagunas de calentura cursi.
¿Como olvidarte?
¿Como no dejarme llevar?
No me dejes olvidarte,
te lo ruego y te lo imploro,
y aunque se que no lo harás, pues por algo estas hoy en mi,
como si fuera ayer el ultimo día en que toque tus labios,
el ultimo día en que me atreví a verte a los ojos,
el día en que el tiempo se paro al rosar tu mejilla de sentimiento fuerte.

Daria todo, por volverte a ver,
y tratar de sanar toda llaga en tu piel causada por mis dedos,
sanar ese duro contacto con mis labios,
y saber que no hay persona en este mundo
a la que te le puedes entregar totalmente a menos que sea yo.
Vamos!, regresa conmigo, y revive todo recuerdo de nuestras vidas,
cuando estábamos juntos, cuando éramos jóvenes,
cuando éramos uno mismo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario